3. La columna de opinión.

Vamos a profundizar un poco más sobre la columna de opinión.

En realidad todos podríamos hacer una columna de opinión, porque es un texto que explota la subjetividad y las opiniones del escritor.

Pero para que la columna funcione la personalidad del escritor debe ser conocida, o bien sus opiniones interesar mucho, o bien saber despertar el interés del lector con su uso del lenguaje.

Precisemos un poco más sus características:

  • Emisor: se suele tratar de un colaborador habitual del periódico; alguien que no pertenece a la plantilla pero colabora asiduamente (una vez a la semana, por ejemplo.)
  • Mensaje: suelen combinar los elementos referenciales (de la realidad que nos rodea) con elementos ficticios, imaginarios o personales. Es decir, el texto acostumbra a ser una mezcla de opinión y de pequeño cuento.
  • Intención del texto: lo más importante aquí es la finalidad literaria: atraer al lector por el placer estético del lenguaje usado. Sin embargo, el lenguaje a menudo es portador de una opinión muy personal del escritor, y a veces trata de convencer al lector de dicho mensaje. (Se acercaría en ocasiones al texto argumentativo, pero es mucho más libre.)