Había una vez un niño llamado Romeo, que erapelirrojo, vivía en Roma y cada día paseaba a su perro con una correamarrón.
Un día, mientras paseaba a su perro, escuchó un ruido extraño dentro de una caja. Se acercó rápidamente y vio que era una rana atrapada en una red de pesca. Con rabia, le quitó la red y la dejó libre en el río.
Al día siguiente, apareció una persona montada en un caballo, diciendo "¡Arre!". Lo retó a que fuera a su casa, que estaba en lo alto de la montaña, a comer una rosca. Romeo aceptó y lo acompañó.
Cuando llegaron, Romeo vio que aquel hombre era mucho más rico que él. Se sentó a la mesa a comer, mientras el hombre encendía una radio muy antigua que, curiosamente, sonaba reguetón. Romeo le pidió que la apagara, y en su lugar, comenzaron a jugar un rompecabezas