Un día estaba tranquila hasta que escuché un ruido. Pasó muy rápido. Un poco más a la derecha había unas enredaderas y pensé que había sido una rana o un perro. Al cabo de un rato, otra vez el mismo ruido, y miré hacia arriba. Era una cosa irreal. Vi una sombra. Mi cabeza quería saber qué era ese ruido, pero yo no sabía de dónde venía. En ese momento vi un renacuajo en un charco y pensé: "¿Qué es eso?".
Vi un camino lleno de rocas de todos los tamaños: grandes y pequeños. Seguí ese camino y me llevó a un río muy bonito.
En la mochila llevaba un ramen y un rompecabezas.
En el horizonte habían montado una fiesta que tenía: reguetón, porrón, rosca, y un montón de retos, hasta un carrito lleno de botes de rímel. Sorteaban un viaje a Roma.
Esta es mi historia de cuando escuché un ruido y acabé borracha en una fiesta.