Raquel la rebelde

Había una niña llamada Raquel, no era rica, pero tampoco tenía gustos que ni por asomo eran baratos. Le gustaba el reguetón, poner-sé rímel  y el ramen.

Atraía los problemas como un pararrayos:enredaba a niños en redes y los tiraba al río. Escalaba las enredaderas de su clase de repaso, se ponía a chillar cuando alguien se lo impedía. Una vez le dio por tener un perro al que quería llamar rombo, cuando se lo prohibieron se puso roja de rabia. Estuvo enrabietada durante toda una semana e iba pegando a todos con la correa del que tuvo que ser su perro.

En resumen, era una niña ruidosa. Tenía mucho morro y no había quien la soportara. Hasta que conoció a Raudo, un chico que la hacía sentir como en Romeo y Julieta o como en ese cuento donde la chica se pincha con una rueca. Era todo muy irreal.

Raudo era pelirrojo, tenía el pelo de un rojo escarlata y rizado. Era un poco renacuajo pero a ella no le importaba. Para ella Raudo era tan importante como Ra para los egipcios. La hacía sonrojar-sé y volverse medio lela.

Junto a Raudo fue corrigiendo todos sus errores y volviéndose más mansa.

Arlet Pujol

LIAM.M

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