Cuando empecé a leer este libro no me llamaba la atención, era un poco aburrido, pero seguí leyendo y al final me encantó.
Marta, la protagonista, es una bruja buena pero no lo quiere admitir, además intenta ser una bruja mala pero no lo consigue.
Edu y Clara son mellizos que a veces les cuesta llevarse bien. Han ido a parar a casa de Marta porque sus padres no querían que pasasen las vacaciones en casa de sus abuelos. Ellos ayudan a Marta y al final se lo acaban pasando genial los tres y Edu y Clara no quieren irse.
Este libro me ha enseñado algunas cosas de magia, pero no creo que todas sean ciertas.
¡Os lo recomiendo!